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2. Cruzar el Río

Mente y autoconocimiento · 3 min de lectura

Técnica Cruzar el Río para la planificación y cambio de conductas

Duración recomendada:

  • Al menos 20 minutos sin interrupciones.
  • Realizar una vez al día hasta observar resultados.

Condiciones necesarias:

  • Privacidad, tranquilidad y ausencia de interrupciones.
  • Nivel intermedio.
  • Grabación recomendable.

Objetivo:
Cambiar una conducta no deseada y planificar cuidadosamente los cambios que quieres realizar. Esta técnica permite abordar cambios más complejos o difíciles que requieren varios pasos para alcanzar la meta deseada. Puedes complementarla con ejercicios anteriores para obtener mejores resultados.

Ejemplos de conductas a cambiar:

  • Cambiar un hábito alimenticio dañino.
  • Dejar de fumar, morderse las uñas, llegar tarde o criticar.
  • Controlar mejor las emociones.
  • Desarrollar mayor comprensión hacia los demás.

Pasos para realizar la técnica

Antes de comenzar:

  1. Define tu meta:
    • Decide qué quieres cambiar. Tómate el tiempo para ser claro y específico.
    • Evita objetivos generales como “ser mejor persona”. En lugar de eso, busca algo puntual, por ejemplo: “Ser más paciente con las personas”.
    • Comienza con algo sencillo; luego, utiliza la técnica para abordar objetivos más complejos.
  2. Asegúrate de que realmente deseas cambiar:
    • El cambio debe ser algo que anheles profundamente. Si lo haces solo para complacer a otros, el ejercicio será menos efectivo.
  3. Formula tu deseo de cambio:
    • Expresa tu objetivo en presente, de forma positiva y afirmativa.
    • Ejemplo: En lugar de “No quiero preocuparme”, di: “Quiero estar más tranquilo”.
  4. Evalúa las implicaciones del cambio:
    • Pregúntate: ¿Es bueno este cambio para mí y para quienes me rodean? Si la respuesta es negativa, ajusta tu meta.
  5. Identifica los recursos necesarios:
    • Determina las cualidades que necesitas para lograr tu cambio, como paciencia, disciplina, relajación o seguridad.
    • Imagina estas cualidades como recursos que te acompañarán durante el ejercicio.

Ejercicio guiado

  1. Relajación inicial:
    • Cierra los ojos y respira profundamente. Visualiza un campo amplio y un río ancho con aguas fluyendo. Al otro lado del río, la vegetación es más verde, tranquila y paradisíaca.
  2. Acércate al puente:
    • Imagina que caminas hacia un puente que te llevará al otro lado. Reconoce que este cambio será positivo para ti y tu entorno.
  3. Crea tu mochila de recursos:
    • Antes de cruzar, imagina una mochila donde guardarás los recursos necesarios (paciencia, constancia, disciplina, etc.). Visualízalos mientras los colocas en tu mochila imaginaria.
  4. Prepara tu cuerpo y mente:
    • Mueve tus hombros, brazos y cuello para liberar tensiones.
    • Respira profundamente y visualiza cómo estos recursos te fortalecen.
  5. Visualización del cambio logrado:
    • Antes de cruzar el puente, imagina cómo será tu vida con el cambio realizado.
    • Proyecta dos situaciones futuras en las que tu meta esté cumplida:
      • ¿Dónde estás?
      • ¿Qué estás haciendo?
      • ¿Cómo te sientes?
      • ¿Qué les dices a los demás y cómo reaccionan ellos?
  6. Cruza el puente:
    • Camina lentamente, con determinación. Siente cómo tu cuerpo, postura y pensamientos se alinean con tu objetivo.
    • Mientras cruzas, mantén la energía alta, repitiéndote afirmaciones positivas como: “Yo puedo lograrlo”.
  7. Llegada al otro lado:
    • Al llegar, observa el entorno más verde y agradable. Esta es la versión de ti mismo que deseas construir.
    • Conecta con la sensación de logro, reafirmando que este cambio es parte de tu nueva realidad.
  8. Cierre:
    • Respira profundamente y siéntete agradecido por este avance. Permite que esta experiencia se asiente en tu mente como un hábito positivo.

Repetición y práctica

  • Repite este ejercicio dos o tres veces al día, enfocándote especialmente en el puente y las escenas futuras.
  • Visualiza tu nueva forma de ser y cómo llegas al otro lado del río, fortalecido y satisfecho.
  • La constancia es clave para que tu mente adopte la nueva dirección que deseas tomar.